San Martín encontró una nueva versión durante la segunda rueda de la Primera Nacional. El equipo recuperó confianza, volvió a acercarse a los primeros puestos y comenzó a mostrar una identidad más sólida desde la llegada de Alejandro Orfila. Dentro de ese proceso, Nicolás Ferreyra se transformó en una pieza importante y en una de las voces de una defensa que volvió a transmitir seguridad.

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El zaguero destacó el crecimiento del equipo, la importancia de aprovechar los partidos en La Ciudadela y el objetivo que mantiene el plantel: llegar a la final y pelear por el ascenso.

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“La idea es hacernos fuertes de local y obviamente dejar los tres puntos. Queremos ser protagonistas, como lo venimos haciendo en los últimos partidos. Lo fundamental es ir a buscar al rival, ir a dañarlo y tratar de imponer nuestro juego”, explicó Ferreyra.

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El defensor sabe que los encuentros como local suelen presentar dificultades particulares. Muchos rivales llegan dispuestos a esperar, entregarle la pelota a San Martín y aprovechar cualquier equivocación. Por eso, considera que una de las claves estará en interpretar correctamente el desarrollo.

“Sabemos cómo son los equipos que vienen a jugar acá. Seguramente nos van a esperar atrás, nos van a dar la pelota y va a depender de nosotros encontrar los espacios. Tenemos que saber leer el partido para poder lastimarlos”, analizó.

El antecedente más cercano dejó señales positivas. San Martín consiguió un triunfo contundente y protagonizó una de sus mejores actuaciones como local. El equipo mostró intensidad, generó situaciones y encontró una fluidez que deberá intentar sostener.

“Queremos estar en la misma línea, ser protagonistas y mantener esa intensidad. Si se puede, levantarla todavía más porque siempre hay cosas para mejorar. En ese partido sentimos que fluimos como equipo, podríamos haber hecho más goles, pero terminamos consiguiendo un 3 a 0 contundente”, recordó.

De todos modos, Ferreyra señaló que aquel rendimiento solamente debe tomarse como una base. “Cada partido es distinto. Lo que pasó en el anterior nos sirve, pero no podemos quedarnos con eso. Tenemos que salir nuevamente con la misma concentración y la misma mentalidad”, remarcó.

La llegada de Orfila modificó la dinámica del plantel. San Martín empezó a sumar, recuperó seguridad defensiva y volvió a sentirse competitivo. Ferreyra explicó que la transformación también se percibe en el ánimo del grupo.

“Está claro que el cambio nos hizo bien. Cambió la energía, la sinergia del grupo y eso se ve reflejado dentro de la cancha. Hay varios factores importantes: el arco en cero, la intensidad del equipo, el hecho de salir a jugar y ser protagonista en todas las canchas”, afirmó.

La intención ahora es prolongar ese momento y recuperar parte de lo que se perdió durante la primera rueda. “La base de estos partidos fue sumar. La idea ahora es ganar este encuentro de local para seguir creciendo. Sabemos que nos pesan algunos puntos que dejamos en la primera rueda, pero estamos convencidos de que podemos recuperarlos en esta segunda parte”, sostuvo.

Ferreyra entiende que la paridad de la zona todavía le permite ilusionarse a San Martín. “Está muy parejo. Sacando a Ferro, que en la otra zona se cortó un poco, acá está todo muy peleado. Con dos victorias nos podemos poner ahí, a tiro. Tenemos que jugar contra equipos que están arriba y van a ser partidos muy duros, prácticamente finales”, expresó.

El defensor también advirtió que algunos rivales comenzaron a perder terreno mientras San Martín atraviesa una etapa ascendente. “Tenemos que aprovecharlo porque hasta la última fecha no se va a saber nada”, aseguró.

La meta fijada al comienzo del torneo, por lo tanto, no cambió: “Seguimos con el mismo objetivo que nos planteamos el primer día que nos juntamos: jugar la final. Estamos convencidos del grupo que tenemos. Sabemos que los de arriba pueden perder puntos y nosotros tenemos que seguir en esta línea de sumar y sumar”.

Además de defender, Ferreyra mantiene el deseo de aportar goles. Cada año se propone una cifra que prefiere reservarse. “Mi primera función es defender nuestro arco, pero si puedo ayudar al equipo con goles, bienvenido sea”, contó. Entre los tantos que convirtió, conserva especialmente el recuerdo del clásico de Rosario por su valor sentimental y por todo lo que significó aquel contexto.

El crecimiento defensivo también está relacionado con Nahuel Manganelli. Ferreyra valoró su adaptación y aseguró que el arquero logrará afianzarse con partidos y entrenamientos. El principal respaldo son los tres encuentros consecutivos sin recibir goles, una racha que fortalece a toda la última línea.

Con la confianza recuperada San Martín intentará mantener su crecimiento. Para Ferreyra, el camino está marcado: hacerse fuerte en La Ciudadela. (Producción periodística: Carlos Oardi)